Una cata de lujo

~ marzo 27, 2014 ~

Jose Navarro en La Guarida
El maestro ronero firma la primera botella de Máximo vendida en Cuba, tesoro de La Guarida.

José Navarro, Primer Maestro Ronero (“arquitecto” del ron), acompañado de un equipo de filmación y de su esposa, acudió recientemente a lo que sería la grabación de un documental dedicado a su persona y a la historia del Ron Habana Club. Correspondía, según el guión, grabar una cata real del ron Habana Club 15 años y algunas explicaciones del maestro en un lugar donde se ofertara el producto y el Habana Club tuviera su propia historia. El lugar escogido: La Guarida.
Con esa capacidad mágica de cambiar el curso de las cosas, nuestro restaurante acogió al maestro y a varios amigos que se acercaron para escuchar las palabras sabias de quien ha forjado con sus propias manos, desde 1971, la tradición ronera en Cuba. Lo que sería una filmación sencilla se convirtió en una tarde de revelaciones. Confiesa Navarro que cuando supo que la locación sería La Guarida y pensó en aquel lugar íntimo, acogedor, que él había visitado 16 años atrás, sintió enormes deseos de volver y descubrir su nueva historia.
La subida fue imponente, habiendo pasado tantos años; pero el reencuentro valió la pena. Enrique Nuñez y Odeisys Baullosa, como anfitriones más que propietarios, los recibieron con un recorrido por los viejos y ya míticos espacios del restaurante mostrándoles los proyectos que un día fueron sueños y hoy son una realidad: los salones amplios y llenos de arte, la galería que nos conduce por cada proceso de elaboración de los alimentos, el bar con su elegante barra de hierro y mármol, entre otros muchos detalles que solo distingue quien revisita la casa con tanta ilusión. Se percibió en el aire la historia que recogen las paredes decoradas con fotos de “la película”, con recortes de periódicos famosos comentando sobre aquella iniciativa de un matrimonio joven cubano que no paró nunca de soñar.
Ese espacio de encuentro cultural que representa La Guarida se asemeja en su esencia, dice el Maestro, al proceso mismo del que surge el ron cubano y que lo diferencia de los rones restantes de otras zonas del mundo: la mezcla. Por eso, nuestro salón reservado para fumadores se convirtió en el lugar perfecto para degustar los sabores de la famosa bebida –que se distribuye en más de 120 países y aparece en la lista de las 25 más vendidas del mundo-; la barra extendida de mármol que recubre nuestro bar, para explicar las características y usos de la amplia gama de rones de Habana Club; y qué mejor momento para hacer historia que frente a la primera botella de Máximo vendida en Cuba, adquirida por nuestro restaurant y que hemos atesorado como un bien muy preciado. Para la elaboración de esta bebida espirituosa se reúnen los más antiguos y evolucionados rones de Cuba y solo se elaboran 200 botellas para todo el mundo. Según ha afirmado Navarro, constituye todo un lujo para los sentidos, “la permanencia de su sabor en la boca recuerda la pretensión de eternidad del cubano”.