Mistura: una exitosa y veloz historia que ya cumple 7 ediciones

MisturaPor: Carlos Hurtado de Mendoza
De ser un evento culinario pequeño en Miraflores, Mistura se ha convertido en la feria gastronómica más importante de nuestra región. Este año la Sociedad Peruana de Gastronomía (Apega)  prevé que convoque a como máximo 700 mil personas. Su crecimiento ha sido exponencial en solo siete ediciones, y vale la pena explorar cómo se ha dado desde que vio la luz, en el 2008. Aquí un breve recuento. Continúa leyendo “Mistura: una exitosa y veloz historia que ya cumple 7 ediciones” »

Santiago de Cuba: Ron Cubano

santiago-ronSe hace imposible hablar de Cuba sin mencionar la bebida típica que nace de su mejor caña de azúcar: el ron, ese líquido de aroma limpio y complejo, de sabor suave y afrutado, en el que se condensan la historia, la cultura, y la verdadera esencia de lo cubano.
Aunque en general toda la región del Caribe presume de tener los mejores rones del mundo, el que se produce en Cuba hace gala de un know how único, a partir de la conservación de los más antiguos caldos (aguardientes y rones bases) de esta bebida; así como en el arte, la sapiencia y el talento de los Maestros Roneros al combinarlos, en un meticuloso proceso de mezclas y añejamientos.
Fue la Corporación Cuba Ron S.A. la encargada de rescatar esta historia, tradición y herencia de más de un siglo, y organizar todo lo que en cultura ronera prevalece en la industria nacional. En ese afán, fortaleció sus fábricas y desarrolló productos que hoy satisfacen los más disímiles gustos y mercados, que se caracterizan por su limpieza, transparencia, brillantez y durabilidad; garantizando siempre un valor sensorial libre de extractos, saborizantes y esencias artificiales.
Precisamente los factores naturales, la herencia cultural de los Maestros Roneros, así como el exigente control sobre el proceso productivo, fueron elementos distintivos suficientes para que el ron cubano fuera acreedor del reconocimiento de la Denominación de Origen Protegida CUBA (DOP CUBA). Como consecuencia, Cuba Ron ha ampliado la protección de sus marcas más allá de las acciones relacionadas con el signo y el diseño de las mismas, incorporando al propio tiempo nuevos elementos de autenticidad y valor agregado al producto.
La alta calidad, características inconfundibles y el prestigio del ron cubano en el mercado internacional -a partir del éxito comercial de la marca Havana Club y la presencia creciente de otras como Santiago de Cuba, Cubay, Varadero, Caney, Legendario, Arecha, Mulata y Santero, – lo hacen merecedor de una protección eficaz de su imagen, que resguarde a sus consumidores de falsas indicaciones de origen de productos foráneos de similar naturaleza.
En base a lo anterior, y adscrito al Ministerio de la Industria Alimentaria, se creó el Consejo Regulador de la DOP CUBA para rones y se puso en vigor su Reglamento, que no es más que un órgano reservado únicamente para controlar la DOP CUBA, otorgada a Cuba Ron, que ostenta los derechos de uso sobre la DOP.
Entre los principales aspectos que se definen o regulan en el Reglamento, se encuentra la descripción del producto acreedor de la Denominación de Origen Protegida CUBA (materia prima, clima, el hombre), descripción sobre los procesos de fermentación, destilación del aguardiente, añejamiento, requisitos físico químicos y control de la calidad, así como definición de los signos identificadores, la protección y defensa. Se alcanzará su total funcionalidad durante el presente año.  También durante el presente año se pondrá en marcha un sistema automatizado para la gestión de la información de la Propiedad Industrial, el cual permitirá un mayor control y exactitud de los registros marcarios y procesos en curso.

Tomado de Excelencias Gourmet

Dieciocho aniversario y la certeza de lo posible

Fachada de La Guarida“La Guarida para mí no es sólo sentarse a comer o a cenar en la Habana. La Guarida es el guion de mis viajes a Cuba, el escenario cambiante a través de los años. Días soleados saludando a unos vecinos jugando dominó a sus puertas y otros días con una soledad súbitamente rota por el grito de una vecina. La Guarida ya es mi historia con La Habana”. Cuando el 16 de junio, Robert Ventura, uno de nuestros más fieles seguidores escribió este comentario en Facebook supimos que muchos de los objetivos por los que se fundó el restaurante se habían cumplido.

Dieciocho años atrás era imposible adivinar que el sueño de combinar el arte y la cocina cubana en un escenario distinto al que usualmente exhiben los restaurantes de lujo tendría el éxito que hoy disfrutamos.

Miles de visitantes cada año solo confirman que la idea de abrir un restaurante en el tercer piso de un edificio centenario en el corazón de Centro Habana –para muchos una locura total-  ha sido el emprendimiento que ha marcado la vida de Enrique y Odeysis como fundadores- propietarios y de los muchos residentes de la Mansión Camagüey que día a día comparten su rutina con los quehaceres de La Guarida.

“Es verdad que muchos me tildaron de extraterrestre cuando quise hacer un restaurante en el barrio de San Leopoldo. Pero en este lugar, aparentemente hostil y deteriorado, floreció mi restaurante. Yo digo que primero lo soñé, después me lo creí, y mi única receta sigue siendo trabajar para lograr lo que todavía aprecio como una obra inconclusa”, destacaba Enrique en una entrevista reciente a la revista Oncuba.

Odeysis y Enrique durante la presentación del libro La Guarida.

Odeysis y Enrique durante la presentación del libro La Guarida.

Quienes viven y trabajan en Concordia 418 aseguran que el éxito de La Guarida ha logrado revertirse en la mejora de la calidad de vida de todos los residentes y sobre todo en la restauración del inmueble.

Según Ariel Cárdenas, el reconocido portero, la apertura del restaurante “ha sido lo mejor que nos ha pasado a todos, porque ha contribuido como medio de empleo y de desarrollo cultural de los que vivimos cerca de La Guarida, hemos aprendido a proteger los valores arquitectónicos del edificio y es muy bueno ver como todos los vecinos se involucran en las tareas de reparación”.

Para quienes trabajan directamente con los clientes, pertenecer a La Guarida es un privilegio. “Recuerdo que quedé cautivada con el ambiente de aquel lugar, con las sillas diferentes, los vasos de los 50´, las paredes abarrotadas, las lámparas lujosas, los balcones románticos, la escalera de mármol…lo real maravilloso. Con la fascinación vinieron tiempos de aprendizajes. Todo un mundo de maridajes desconocidos para mí, los vinos, los platos, los rones, los tabacos. Luego el estilo de trabajo: cuidar los detalles, adquirir rapidez en el servicio, lograr un tratamiento personalizado y sobre todo trabajar con la armonía suficiente como para que muchos clientes lleguen a preguntarse si somos todos de la misma familia”, asegura Cristina Collado, una de las jóvenes camareras con más experiencia en el restaurante.

Tras varios meses de reparaciones en la estructura del edificio y la ampliación y mejoras de las condiciones de trabajo de La Guarida, el equipo se ha enfrascado en el perfeccionamiento de las propuestas culinarias que distinguen la carta. Además, los nuevos espacios que ocupan el bar y la cocina permiten una atención mucho más expedita para todos los clientes. Esto es palpable en los cientos de excelentes comentarios que recibe nuestra página en TripAdvisor, como el de Nostieandtinsley:

“What an absolute gem of a place! Such an impressive traditionally cuban building with an intriguing staircase leading to the most gorgeously quaint restaurant you’ve ever seen, incredible varied menu with flavours like we have never before experienced. Such a fantastic lively yet cosy atmosphere, would love to re visit this place someday! Do not miss it!

cocineros de La GuaridaEl restaurante abre todos los días para almuerzos y cenas, con un menú distintivo en cada caso que se caracteriza por la fusión de lo mejor de la cocina internacional con las propuestas tradicionales cubanas. La creación y la innovación son el sustrato de la identidad de La Guarida.

“Si tuviera que definirlo diría que no es un lugar solo para ir a cenar, es un lugar para ir a vivir una experiencia y llevarse mucho más que el recuerdo de una buena comida”, confiesa Cristina.

Detalles arquitectónicos de Concordia 418: para aguzar la mirada

Fachada de La GuaridaConcordia 418 es, sin duda alguna, un edificio singular. Atípico desde su concepción y con cierto halo extravagante que nos llega hasta hoy, “La Guarida”, “La Mansión Camagüey” o simplemente “La Residencia Loredo” ha sido parte de las distintas etapas de la historia de la nación.

Desde sus muros los cubanos hemos recibido aportes culinarios, evidencias sobre la iniciativa familiar y la certeza de que una prosperidad económica es posible desde el trabajo y la dignidad. Todo esto como un producto cultural de elevada factura.

Atractivo y especial es este edificio que corresponde a una de las épocas de mayor producción arquitectónica en Cuba. A trece años de fundarse la Escuela de Arquitectura de La Habana, esta obra contiene en sí, de manera muy propia, las principales características del espíritu ecléctico del momento, infundado en buena medida por la misma creación de la República apenas una década antes.

Enclavado en el barrio San Leopoldo, es expresión de una monumentalidad más refinada que las antiguas casonas coloniales de La Habana Intramuros. Los nuevos palacetes que se erigieron en las nuevas zonas de Centro Habana, el Cerro y más tarde la Víbora y el Vedado eran portadores de un gusto más francés y norteamericano, consecuencia de la formación de algunos profesionales y de las referencias que buscaban arquitectos y maestros de obra.

Este edificio responde en gran parte a la estructura espacial de principios del siglo XX, según las ordenanzas urbanas de la época, pero con ligeras variaciones que lo hacen singular. Con acceso desde el zaguán, el mismo articula el patio principal, las dos escaleras, el lucernario y el patio trasero donde originalmente estuvo la caballeriza.

Este inmueble de tres niveles –planta baja, entrepiso, primer nivel, segundo nivel y cubierta con mirador- construido con muros de ladrillos y estructura de viga y losa, es abundante en detalles de alta calidad de ejecución.

Bastaría la fachada para destacar esta pieza arquitectónica como de un alto valor. Con una mezcla de elementos, que van desde increíbles arcos con claves trabajadas, insólitas balaustradas barrocas, míticos balcones, excepcionales herrerías, simpáticas y atractivas decoraciones adosadas y una extraordinaria y elegante puerta de acceso que recibe a los visitantes. Esta portada parecía predestinada a ser la cara de los tantos avatares que el tiempo le prepararía al edificio.

Puerta de Concordia 418, La GuaridaEl lujo y el esplendor se evidencian en la factura y calidad de los trabajos acometidos en la obra, muestra además de la presencia y dominio de los más variados oficios. Las decenas de carpintería de excelente ejecución y madera lo muestran; pero también la perfección de los vitrales, el encanto seductor de la abundante herrería, el impresionante trabajo en yeso en los techos y molduras, las columnas, la fuente del patio principal y los muchos detalles que se van descubriendo a medida que se estudia y aprehende el edificio.

Mención especial merecen los pavimentos del edificio, aunque en las zonas públicas se utilizó losa de mármol lo cual lo dota de un altísimo valor, la reconocida losa hidráulica, introducida por los catalanes, utilizada para el resto de las zonas es de una belleza y distinción sorprendente.

Otro elemento que dota al edificio de ese misterio que lo caracteriza son las escaleras que comunican los distintos niveles. La escalera principal es de una libertad y un protagonismo determinante. Con todas sus ramas atípicas con pasamanos y escalones de mármol blanco de Carrara, este elemento articula el espacio en cada uno de los niveles como parte de una escenografía. Impone y define un comportamiento dentro del espacio, que hace mucho dejó de ser fiel a su propósito inicial. Como si todo se supiera desde los dibujos y planos iniciales, o tal vez por ello, dos esculturas de mármol encargadas expresamente para el sitio a un artista italiano, acompañan e instruyen el cursar por los peldaños. Hoy decapitadas se mantienen más desde una postura corporal, que mental.

La segunda escalera, escalera de servicio, es la pieza escultórica. Esta atraviesa como una arteria el edificio desde la zona baja y se proyecta hasta el mirador. Más íntima, más esbelta, más gentil e igual de atractiva esta escalera es una lección de elegancia.

Este intento de develar y decodificar los valores arquitectónicos y urbanos del edificio es insuficiente y precario. Lo fundamental es imposible recogerlo en imágenes gráficas o literarias, Concordia 418 es un edificio con ángel. Es portador de un encanto mágico que lo hace muy especial y difícil de describir. Es la obra de arte que logra la emoción a partir de transmitir un peculiar estado de ánimo.

(Material publicado como parte de la exposición Estado de Ánimo, en la que se presentó el proyecto de restauración del edificio que acoge nuestro restaurante).

Un día histórico para todos

Salón del segundo piso“Nos presentó una amiga mientras fumábamos un puro y de pronto descubrimos que teníamos mucho en común, la misma edad, el mismo negocio, el gusto por los habanos…”

Contar a la vez los detalles de la primera conversación, como solo pueden hacerlo los buenos amigos, es una prueba de que no son muchos los obstáculos cuando este vínculo se da por sí solo. Tras dos años de conversaciones y planes, el pasado miércoles se pudo concretar la invitación de Enrique y Odeysis para que el chef Bruno Oteiza –quien viajó junto al también chef Xavier Pérez Stone- compartiera la cocina de La Guarida.

La cena ofrecida este miércoles al Club de Fumadores Puro Humo fue el pretexto para fusionar estilos, en una noche de declaración de intenciones. Los cocineros de La Guarida, acompañados por ambos chefs, prepararon un menú de lujo.

Tapas de fantasía, por su elaboración y presentación (criaturitas de malanga, montadito de anguila y yuca, mejillones con chicharrones, limón asalmonado, tacos de marlín, chicharritas de frijol y chistorras crujientes), iniciaron una ruta de descubrimiento culinario que los invitados agradecieron en varios momentos. Los platos Bacalao Puro Humo, El frágil mundo del Daiquirí, Steak tartar con yema y hongos líquidos y la deconstrucción de los postres tradicionales del restaurante, deleitaron tanto a quienes participaron en su preparación como a quienes los degustaron.

Para Enrique y Odeysis, la posibilidad de ofrecer nuevos matices de la cocina cubana y promover su evolución con otras influencias culinarias ha sido un sueño acariciado por mucho tiempo; pero también constituye un espacio ideal de aprendizaje para todos. “Las nuevas técnicas y la experiencia de nuestros invitados se ha fusionado perfectamente con la cocina y las destrezas del equipo de La Guarida. Queremos transmitir lo mejor que sabemos hacer, que es nuestra cocina, para que la disfruten los amigos, la familia y todos los que lleguen al restaurante”, explica Enrique.

En este rumbo de cambios se dio otro paso importante, pues se presentó el proyecto del nuevo salón de fumadores que estará situado en la propia terraza, donde los amantes del tabaco podrán disfrutar de un espacio privado para degustar sus puros.

Terraza de La GuaridaDe modo excepcional se utilizaron la terraza de La Guarida y el salón del segundo piso para ofrecer una cena de lujo. La decoración de Aire de fiesta supo integrar los valores centenarios del edificio con el carácter del evento. El elegante ambiente que crearon cautivó a invitados y residentes de Concordia 418.

Para el equipo de La Guarida igualmente fue una noche especial. Se prepararon con varios días de antelación, cada uno en su tarea, para lograr una sinergia total en la atención a los socios del Club. Servir al unísono a más de 40 invitados demandó energía, concentración y esfuerzo; pero cada segmento de la cena demostró la calidad y el entrenamiento que todos han alcanzado en el trabajo diario del restaurante. Aplausos y ovaciones lo confirmaron.

Así se dio el banderazo de salida para un nuevo emprendimiento con base en La Guarida. Tal y como afirmó Bruno Oteiza, “esta es una experiencia vital y esperamos que nos permita continuar siendo el uno y el otro, pero también alguien nuevo”.

Consideraciones sobre una Feria que concluye

Junto al Ministro de Turismo cubano Manuel Marrero.

Junto al Ministro de Turismo cubano Manuel Marrero.

Por Enrique Núñez del Valle 

Por primera vez desde que surgieron las paladares como iniciativa privada en la década de los 90, estas fueron convocadas a compartir un espacio de intercambio, prestación de servicios y negociación en las más altas esferas de la gestión turística del país, durante la XXXIV Feria Internacional de Turismo FITCUBA 2014. Una vez concluido el evento, nos satisface decir que ha marcado una pauta.

Quisiéramos recalcar la significación que tiene para nuestro restaurante el haber sido invitado a participar en la primera feria de su tipo que ha contado con representantes tanto del sector estatal como del privado. Ha sido además el espacio para transformar la imagen prejuiciada hacia el trabajo que desarrollamos, valorándose en la justa medida nuestro papel como empleadores y como contribuyentes con un compromiso social orientado al entorno más cercano.

El primer gran paso está dado y nos sentimos complacidos por haber formado parte. Nos resta continuar trabajando como lo hemos venido haciendo por 18 años, con el objetivo de satisfacer a nuestros clientes y contribuir en la medida de lo posible al fortalecimiento de la imagen Cuba como destino gastronómico.

Ministro cubano de turismo visitó nuestro stand en FITCuba 2014

Enrique Núñez dedica el libro de La Guarida a Manuel Marrero, Ministro cubano de Turismo.

Enrique Núñez dedica el libro de La Guarida a Manuel Marrero, Ministro cubano de Turismo.

Manuel Marrero Cruz, Ministro de Turismo de Cuba, visitó esta tarde el espacio que representa a La Guarida en la 34 Feria Internacional de Turismo de Cuba FITCuba 2014.

En un encuentro sin precedentes, el titular de turismo nacional conversó con nuestro equipo y pidió detalles sobre la participación de restaurantes privados en el evento. Además, demostró conocer la tradición de La Guarida, como una de las paladares de más experiencia en la capital.

Agradecimos su visita con la entrega de una copia firmada del libro que contiene la historia del restaurante y sus recetas más exitosas.

Este año se incentivó la presencia de restaurantes particulares en FITCuba para reconocer su trabajo en el manejo de la marca Cuba y potenciar el vínculo con empresas y marcas extranjeras.

La feria ha servido para compartir experiencias con otros restaurantes, tanto privados como estatales, así como para ampliar la relación con turoperadores y agencias de viaje que tienen presencia en Cuba.

Hasta el próximo sábado estaremos ofreciendo lo mejor de nuestra cocina en el Complejo histórico-militar Morro-Cabaña, sede del evento.

La historia poco conocida de Concordia 418

Concordia 418, exterioresA principios del siglo XIX esta parcela de terreno no se hallaba construida. En el año 1846, Don Antonio del Corral y Pérez Alderete fabricó una casa de mampostería, azotea y tejas que constaba de zaguán, sala, comedor, seis cuartos, caballeriza, letrina, cocina y patio. Tenía una superficie de 464,94 m2 y estaba valorada en 13 223 pesos, 26 centavos.
En 1877 la casa pasó a dos de sus hijos y herederos: María Josefa y Félix del Corral y Moya. Félix murió en 1892; sus tres hijos menores de edad y la madre de estos vendieron a Doña María Josefa del Corral y Moya su parte del inmueble. Así, en 1894 esta señora quedaba como propietaria absoluta de la casa marcada con el No. 98 de la calle Concordia.
Fue su dueña hasta 1903, año en que la vendió por un valor de 9 000 pesos oro del cuño español al Doctor Francisco Loredo y Valdés de la Torre, Médico Cirujano natural de La Habana, de 31 años, viudo de la Sra. Victoria Muñoz y Jurado. El Doctor Francisco Loredo compró la edificación para residir y trabajar en ella junto a su padre y hermano, según el Directorio General de la República de Cuba 1907-1908 en la casa Concordia No. 98 radicaban Eduardo Loredo (padre), profesor mercantil, Eduardo Loredo (hijo), farmacéutico, y Francisco Loredo, médico. Todos tenían un mismo número de teléfono, el 1 557.
En 1911 el señor Loredo y Valdés de la Torre adquirió, en precio de 3 500 pesos oro español, una parcela de terreno procedente del fondo de la casa Virtudes No. 141 (67.27 m2). Posteriormente adquirió otra parcela de terreno colindante a la casa, Virtudes No. 139 (80.64 m2). En el terreno resultante (613.39 m2) el Doctor Loredo construyó una sola casa, de nueva planta, para habitarla con su familia, y también para desempeñar su profesión: médico. Se conoce que la fecha de construcción del inmueble es 1913, y en 1919 fue inscrita en el Registro de la Propiedad.
Concordia 418, interioresConstruida de cantería, mampostería, ladrillos, techos de azotea, con viguetería de hierro acerado, mármol, mosaicos y cielo raso, la casa estaba conformada por una planta baja, entresuelos, principal, segundo y tercer pisos y azotea.
La planta baja estaba destinada a las consultas del Médico Cirujano. La componían el zaguán, sala, saleta, gabinete de consultas, galería, salón de reconocimiento y operaciones, dos cuartos de desahogo, un cuarto laboratorio, un cuarto almacén de depósito, un cuartico para efectos de automóviles, cuatro caballerizas, un revolcadero, dos inodoros, un cuartico inodoro y demás servicios sanitarios, un departamento colgadizo para garage y cochera, patio y traspatio.
El entresuelo, por su parte, se componía de cuatro cuartos, cuarto de máquinas para el servicio del agua, inodoro, baños para criados, una terraza y azotea al fondo.
El piso principal o noble se hallaba distribuido en sala, antesala, ocho cuartos, cuarto de baño e inodoro para criados, hall, dos galerías, comedor principal y comedor de criados, lava copas, saleta de espera, cocina y despensa.
Mientras, el segundo piso se disponía en salón biblioteca, cuatro cuartos, salón de armas, dos cuartos de baño, tres inodoros, salón de recreo, galería, hall y azotea. Y en el tercer piso o azotea se encontraban el lavadero, cuarto de lavandera, baño e inodoro y azotea.
La nueva construcción, ubicada en la acera Norte de la calle Concordia, entonces llamada Enrique Villuendes, estaba valorada en 60 000 pesos.

(Material publicado como parte de la exposición Estado de Ánimo, en la que se presentó el proyecto de restauración del edificio que acoge nuestro restaurante).

Menú de estreno

Uno de los salones más amplios del restaurante.La Guarida está muy cerca de arribar a su mayoría de edad. La revolución de estilo y sentidos que inició casi dieciocho años atrás en el ámbito de la restauración ha sido uno de los factores fundamentales de su éxito, pero no el único. El restaurante ha sabido complacer a los clientes más exigentes y enamorarlos de nuestras interpretaciones de la cocina internacional así como de las fusiones que ponen a dialogar esta cocina con las propuestas tradicionales cubanas. La creación y la innovación son el sustrato de nuestra identidad.

El 2013 ha sido un año de intensas labores de reconstrucción del inmueble en el que está ubicado el restaurante y de ampliación de nuestras instalaciones. Hemos enfocado los esfuerzos hacia el cuidado del patrimonio arquitectónico que nos rodea y hacia el diseño de una cocina más amplia que en forma de galería nos conduce -también a los clientes- por todo el proceso de elaboración.

Área caliente de la nueva cocina.

Área caliente de la nueva cocina.

Es más que una cocina típica, pues comienza con el área fría de la cual salen entrantes como el tan solicitado Carpaccio de Pulpo, los Tacos de marling ahumados, el Caviar de Berenjena, o el Gazpacho de melón que tan bien se ajusta al verano que se aproxima. Luego el área caliente de donde proceden todo los platos principales que hacen mítica nuestra cocina, como la tradicional Cherna a lo Caimanero, el Pollo Asado con Miel y Limón o bien el Conejo al Aceite de Oliva. Le sigue el área de elaboración, es aquí donde se preparan todas las salsas, los postres, el pan, las tartas… nuestro laboratorio.

En este 2014, tras un periodo de transformaciones constructivas, se impone un espacio para repensar, como en otras ocasiones, la estructura y los componentes del menú que distingue a La Guarida. La idea de establecer diferentes versiones de nuestra cocina está influenciada por las opiniones de muchos clientes, que por un lado quisieran degustar platos más ingeniosos y al mismo tiempo disfrutar los que ya son típicos del restaurante.

Las tendencias en cocina internacional también apoyan estos cambios. La aparición de nuevos productos y componentes hace posible la creación de un menú evolutivo, donde los chefs den rienda suelta a su imaginación y los clientes puedan disfrutar de la fantasía culinaria. Todas las innovaciones -en entrantes, platos principales y postres- se adecuarán a la temporada del año, para aprovechar la oferta de productos con mayor calidad, un menú de estaciones.

Esto se une a la necesidad de establecer un equilibrio en la oferta de platos de carne y sus acompañamientos, que una vez incluidos en la carta puedan mantenerse, teniendo en cuenta las características del mercado nacional. Con estas nuevas propuestas se fortalece el estilo culinario de La Guarida, donde se cuida tanto la preparación del plato principal como las guarniciones que lo ornamentan, hasta la vajilla en que se presenta.

Queremos que cada propuesta sea una experiencia completa. Para ello se incorporó un cocinero cuya función es, exclusivamente, elaborar y montar las decoraciones de los platos, realizadas al momento de servir.

En estos momentos ya podemos hablar de un menú de primavera que quedó inaugurado con propuestas nuevas como el Cochinillo Lechal Confitado, el Rabo de Toro con Rissotto Azafrán y los Ravioli de Ossobuco. Cada uno busca complacer las diversas preferencias de los clientes que nos visitan; y tras dos semanas de presentados compiten entre los primeros lugares de los platos más solicitados.

Para los amantes del arte culinario, compartimos la descripción de las nuevas propuestas:

Raviolis de Osobuco

Raviolis de Ossobuco

En los Raviolis de Ossobuco, se prepara la pasta fresca para los raviolis y se rellenan con la carne del ossobuco previamente cocida. La salsa parte de una reducción de vino blanco y trozos de tuétano.

 

 

 

 

Cochinillo Lechal Confitado

Cochinillo Lechal Confitado

El Cochinillo Lechal Confitado lo asamos a baja temperatura y cuando está listo se separa la carne y se prensa en un molde. Las porciones se sirven con una capa de la piel del cerdo bien tostada y una salsa de miel y vinagre. La decoración está conformada por un puré de malanga y remolacha, ají rojo y hierbas aromáticas; para lograr la combinación cromática que distingue el plato.

 

 

 

Rabo de Toro con Rissotto Azafrán

Rabo de Toro con Rissotto Azafrán

En el Rabo de Toro se cortan los trozos y se espolvorean con harina. Luego se sellan en una olla y más adelante se mezclan con vegetales. Se le agrega vino tinto, caldo y se cocina a fuego lento. Acompañamos de un rissotto de azafrán preparado al instante de servir.

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